Lunes de Pascua

El lunes después de Pascua es una celebración en honor al Ángel que estaba en la puerta del Santo Sepulcro, cuando las tres Marías fueron a ver a Jesús, tal y como ayer se recordó.

De niño, a menudo me preguntaba ¿que es realmente un Ángel?, y hace unos años tuve la oportunidad de conocer a uno, que no vi con mis ojos físicos, sin embargo, emanaba tal fuerza, que parecía de carne y hueso, esta experiencia dejó una huella imborrable en mi conciencia.

La primera impresión que tuve, fue un gran estupor, ante algo que no había visto nunca, y sin embargo, en el fondo de mi mismo sabía que existía. No soy capaz de definir si su energía era femenina o masculina, porque sentía la unión perfecta entre la dulzura y la ternura de una madre, y la fuerza y el impulso de un padre. Este Ser de Luz reunía las cualidades que yo anhelaba. Un ser que pertenecía a aquello que todos deseamos para la humanidad futura.

A medida que permanecía a mi lado, percibía una ligera vibración por encima de la piel que iba penetrando y nutriendo todo mi cuerpo. Era como si mi cuerpo lo hubiera reconocido. Era un Ángel, mi cuerpo, mi corazón y todo mi ser, me lo decía. No había espacio para la duda. Esto que tenía frente a mí, no es fácil de definir con palabras, pero puedo dar fe, de que era como vivir el soplo del aliento Divino. El Ángel inspiraba la fuerza del Divino e insuflaba con su expiración el amor de su presencia.

Ante la belleza del Ángel, pude ver con claridad mis debilidades y deficiencias. Como si delante de tanta luz, fuera más fácil ver todas las partes de mi mismo. No podía hacer otra cosa que inclinar mi cabeza ante un ser dedicado completamente al servicio Divino.

Hoy en día, su huella no se ha desvanecido y continúa viva dentro de mí. Comprendo que, con tanta fuerza interior, tanta conexión con lo Divino, los Ángeles pueden hacerlo todo, nada les es imposible. Hoy en día, cuando se produce una curación milagrosa, algo inexplicable, pienso interiormente, que probablemente, el alma de aquel ser humano, ha sido capaz de conectarse al Divino, gracias a la maravillosa intervención de un Ángel.

Bernard

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *